Silvio Zeballos Polo, a cherished patriarch, devoted husband, and beloved friend, passed away peacefully on January 25, 2026, in
Buda, Texas, at the age of 80. Born on February 28, 1945, in Panama, Silvio's life was marked by his intelligence, handiness, and selfless nature, which touched the lives of all who knew him.
Silvio was the adored husband of Omayra A. Ceballos de Zeballos, to whom he was married for 58 wonderful years. Their enduring partnership was a testament to love, mutual respect, and shared joy. Together, they raised a beautiful family, including their daughters Jeannett Mueller and her husband, Kevin, Kathia Paz and her husband, Eric, and their son, Percy Gaspar Zeballos and his wife, Paola. Silvio's legacy continues through his cherished grandchildren: Sofia Dunnill and her husband, Connor, Eric Antonio Paz, Maria Victoria Zeballos, Carlos Penilla, and Danna Penilla.
He was a loving brother to his twin sister, Nilza de Caballero, and sisters Nivia de Cordoba, Fredeslinda de Jaen, and Neida Zeballos. Silvio was a central figure in his family, whose presence was a source of strength and joy. Although preceded in death by his nephew, Jose Jaen, Silvio's memory will be honored by his numerous nieces and nephews, who will continue to cherish the wisdom and love he imparted.
Silvio's educational journey culminated at Escuela Normal Juan Demostenes Arosemena in Panama, where he graduated high school. His entrepreneurial spirit led him to own and operate a successful trucking company in Panama, demonstrating his remarkable work ethic and business acumen. Upon retiring and moving to the United States, Silvio joined the Del Valle ISD family as a school bus driver, a role he fulfilled for fifteen years. His commitment to this role was driven by a desire to stay active and connect with the community, showcasing his youthful spirit and dedication to service.
An avid player of dominoes and chess, Silvio found joy in the simple pleasures of life. He was often found dancing to Panamanian folklorico music, a rhythm that echoed the beat of his heart for his homeland. Fishing trips were a source of tranquility and reflection for Silvio, while playing solitaire on the computer was a favored pastime that kept his mind sharp.
Silvio's life was one of purpose and passion. His ability to fix almost anything earned him the admiration of family and friends, who often marveled at his handiness. More than anything, it was Silvio's selfless nature that defined him. His willingness to lend a helping hand, offer a listening ear, or share sage advice made him a pillar in the lives of many.
As we say farewell to Silvio Zeballos Polo, we celebrate a life well-lived, a journey that left an indelible mark on the hearts of those he touched. He will be deeply missed, but the memories of his warmth, wisdom, and the love he gave so freely will forever be etched in our hearts. Silvio's legacy is one of love, laughter, and the enduring power of an open heart. Rest in peace, dear Silvio; your spirit lives on within us all.
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Silvio Zeballos Polo, un patriarca muy querido, esposo devoto y amigo entrañable, falleció en paz el 25 de enero de 2026 en
Buda, Texas, a la edad de 80 años. Nacido el 28 de febrero de 1945 en Panamá, la vida de Silvio estuvo marcada por su inteligencia, habilidad manual y naturaleza desinteresada, cualidades que tocaron la vida de todos quienes lo conocieron.
Silvio fue el amado esposo de Omayra A. Ceballos de Zeballos, con quien compartió 58 maravillosos años de matrimonio. Su duradera unión fue un testimonio de amor, respeto mutuo y alegría compartida. Juntos formaron una hermosa familia, que incluye a sus hijas Jeannett Mueller y su esposo Kevin, Kathia Paz y su esposo Eric, y a su hijo Percy Gaspar Zeballos y su esposa Paola. El legado de Silvio continúa a través de sus queridos nietos: Sofia Dunnill y su esposo Connor, Eric Antonio Paz, Maria Victoria Zeballos, Carlos Penilla y Danna Penilla.
Fue un hermano amoroso para su hermana gemela, Nilza de Caballero, y para sus hermanas Nivia de Cordoba, Fredeslinda de Jaen y Neida Zeballos. Silvio fue una figura central en su familia, cuya presencia era una fuente constante de fortaleza y alegría. Aunque fue precedido en la muerte por su sobrino Jose Jaen, la memoria de Silvio será honrada por sus numerosos sobrinos y sobrinas, quienes siempre atesorarán la sabiduría y el amor que él les brindó.
La trayectoria educativa de Silvio culminó en la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena en Panamá, donde se graduó de secundaria. Su espíritu emprendedor lo llevó a ser propietario y operador de una exitosa empresa de transporte de carga en Panamá, demostrando su extraordinaria ética de trabajo y visión empresarial. Tras jubilarse y mudarse a los Estados Unidos, Silvio se unió a la familia del Distrito Escolar Independiente de Del Valle (Del Valle ISD) como conductor de autobús escolar, labor que desempeñó durante quince años. Su compromiso con este trabajo estuvo motivado por su deseo de mantenerse activo y conectado con la comunidad, reflejando su espíritu juvenil y vocación de servicio.
Aficionado al dominó y al ajedrez, Silvio encontraba alegría en los placeres sencillos de la vida. Con frecuencia se le veía bailando al ritmo de la música folklórica panameña, un compás que reflejaba el latido de su corazón por su tierra natal. Las jornadas de pesca le brindaban momentos de tranquilidad y reflexión, mientras que jugar solitario en la computadora era uno de sus pasatiempos favoritos, manteniendo su mente ágil.
La vida de Silvio estuvo llena de propósito y pasión. Su habilidad para arreglar casi cualquier cosa le valió la admiración de familiares y amigos, quienes a menudo se maravillaban de su destreza. Sin embargo, más que nada, fue su naturaleza desinteresada lo que lo definió. Su disposición para ayudar, escuchar con atención u ofrecer consejos sabios lo convirtió en un pilar fundamental en la vida de muchos.
Al despedirnos de Silvio Zeballos Polo, celebramos una vida bien vivida, un camino que dejó una huella imborrable en los corazones de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Será profundamente extrañado, pero los recuerdos de su calidez, sabiduría y el amor que brindó tan generosamente permanecerán por siempre en nuestros corazones. El legado de Silvio es uno de amor, risas y el poder duradero de un corazón abierto. Descansa en paz, querido Silvio; tu espíritu vive en todos nosotros.